Las inversiones son opcionales. Muchos lectores profesionales trabajan solo con cartas al derecho y no pierden nada, porque un mensaje difícil encontrará otra forma de manifestarse. Si las usas, elige un modelo de interpretación y mantente consistente — mezclar modelos a mitad de la lectura es de donde viene la confusión.
Los cuatro modelos viables: bloqueado (la energía está presente pero no se mueve), internalizado (está ocurriendo en privado en lugar de públicamente), excesivo o deficiente (demasiado o muy poco de la cualidad de la carta), y retrasado (lo correcto en el momento equivocado). Internalizado es el más indulgente y el más a menudo preciso.
Lo que las inversiones no son: opuestos. El Sol invertido no es oscuridad. Es deslumbramiento, o alegría que no se puede mostrar, o calidez que llega tarde. Leerlas como negaciones aplana la baraja en cartas buenas y malas, que es el único hábito que mantiene a un lector superficial.